“Un corazón agradecido es un corazón bien definido”
Así es como en mi presente veo lo que significa el ser “agradecido” porque demuestra muchas cosas que ocurren en nuestra vida y que no les prestamos atención, pasan, ocurren, pero nunca las percibimos y esto es así porque estamos prestando más atención a las cosas que nos hacen daño que a las que nos producen verdadera felicidad y con esto quiero decir “felicidad como la creó Yahweh para nosotros” y no la que nosotros hemos ido creando por nuestra propia cuenta.
Fuimos llamados para “ajustar nuestras vidas, nuestros caminos, nuestra forma de pensamiento, nuestros sentimientos” a lo que Yahweh nos definió cuando nos creó.
Aquí no hay un supuesto equilibrio, aquí o te defines por tu “propia voluntad y visión” o te defines por la Voluntad de Yahweh y Su Visión.
Si somos sabios, escogeremos aquella Voluntad que perdurará para siempre, para toda la Eternidad y
Desecharemos aquella que es pasajera, que ni siquiera produce una felicidad algo duradera.
Recordemos aquello que Yohanán nos dijo
Yohanán Alef 2:17
“Y el olam está pasando, y sus deseos; pero el que hace siempre la Voluntad de Yahweh Elohé permanecerá para siempre”
Creer estas palabras nos hará libres de vivir vidas empobrecidas, sin sentido, como el mundo las vive y ahí está el Ahavá que Yahweh nos da, aquel que se esconde en “tesoros escondidos de sabiduría” y que encontramos en la Sagrada Escritura.
Desear la felicidad de los demás es no buscar la nuestra propia, es querer que los demás alcancen primero su felicidad porque haciendo esto, la nuestra viene de camino.
Así nos enseñó nuestro Adón Yahshua, “hay siempre más felicidad en dar, que en recibir”.
Imaginemos por un instante que se nos ha regalado 100 áreas de nuestra vida para desarrollarla y perfeccionarlas. Cien que debemos trabajar sobre ellas cuidándolas como “esa perla preciosa que se nos regaló”.
Imaginen que, de esas cien, hay alguna que nos está costando trabajarla, ajustarla, perfeccionarla porque se resiste a ser cambiada, a ser corregida, es por decirlo así “la oveja negra de la familia”.
Yahweh nunca nos desafía porque no hayamos alcanzado a domesticarla, dominarla, pero SI nos enseña que cuando esa área que se resiste afecta a las demás 99, es ahí cuando tenemos un problema y gordo, porque estamos permitiendo que un área de cien, domine a todas las demás que si estamos corrigiéndola.
Esa una área, puede ser el hablar en público, el aprender a callar nuestra boca cuando hablamos mas de la cuenta, es una prueba sobre carácter, es una emoción, una adicción, un sentimiento que hemos alimentado pero que no era parte de esas cien que se nos otorgó.
Sea cual sea, nunca UNA puede hacer que las demás fallen, porque eso demuestra que, en realidad, caminamos “desorientados” no siendo conscientes de la plenitud de lo que se nos regaló.
Ejemplo:
Uno puede estar enfermo y esa enfermedad puede postrarte en una cama, pero jamás esa enfermedad o esa cama puede hacer que dejes de predicar, amar, desear el bien de todos, preocuparte por el bienestar de aquellos que te rodean, porque si permitimos que por una prueba o dificultad TODO LO DEMÁS FALLE, realmente nos daremos cuenta de que en realidad son las 99 áreas las que están fallando y solo una está viva.
El orgullo muchas veces nos impide reconocer los errores que cometemos y esto ocurre porque le hemos estado dando más prioridad a un área de nuestra vida que a los 99 restantes.
No es fácil retomar el orden, el equilibrio, pero no es imposible sobre todo en aquellos que “somos agradecidos por todo lo que hemos recibido”
Hace muy poco escuché un refrán que ahondo en mí
“Nunca nos hiere Yahweh para hacernos daño sino para restaurarnos”
Si esto logras entender nos daremos todos cuenta que no vale la pena enfrascarse en luchar contra un área mientras descuidamos las demás que estamos llevando bien.
Así quiere el enemigo que esa que arruina a las 99, se convierta mañana en dos, pasado en tres y así hasta que no quede ningún área que rescatar.
Soy mayor, adulto, pero Yahweh me ha enseñado por medio de pruebas que ni podrían ustedes imaginar, donde sentimientos, emociones, y situaciones físicas me han llevado al extremo y solo les puedo decir que JAMÁS ESTUVE SOLO, jamás fui abandonado por aquellos que me amaban aquellos que supieron “amar con los que aman, reír con los que ríen y llorar con los que lloran” y a todos ellos VA MI MAS PROFUNDA GRATITUD EN VIDA.
Jamás debemos creer que lo hemos conseguido todo, aún nos queda camino que recorrer y es mejor que ese camino que nos queda SEA EL CAMINO QUE YAHWEH PREPARÓ DE ANTEMANO PARA NOSOTROS y no el camino que nosotros hemos diseñado por medio de creernos sabios entendedores o querer alimentar deseos, futuros inexistentes del Plan de Yahweh para nuestra felicidad.
Humildemente les invito a cada uno de ustedes a “centrarse en Su Plan” e ir abandonando “nuestros propios planes y deseos porque al final SOLO LOS SUYOS PERDURARAN y si así lo hacemos, nos estaremos librando “de heridas que nosotros mismos hemos abierto sin tomarle en cuenta a Él.
Moré Yhemaelh Zeev
