¿Qué le podemos dar a Yahweh?
Esto es como una carta de Amor a Mi Creador y Cuidador Yahweh.
Amados míos, ¿Cuántas veces nos habremos hecho esa misma pregunta y cuantas veces se la hemos preguntado a otros?
Quiero hablar en mi propia experiencia y de cómo mis afanes de esta vida me hicieron creer que no había nada bueno en mí, que todo lo que hacia era considerado basura, y que nunca seria feliz y que jamás haría feliz a los demás.
Luché contra todo eso para demostrarles que no era así, pero fue tantas desilusiones, tantos fracasos, tanto que esperaban de mi y al final, acabe creyéndoles y tire la toalla de la lucha viviendo como uno más que pasaría sin dejar ninguna huella, sin dejar legado alguno y sin nadie que me recordara y decidí abrazar el mal sin dudarlo, me deje llevar por todo aquello por lo que había luchado para no ser y aceptar y si hubo alguna vez alguna luz o oportunidad, la deje marchar.
Desde niño siempre buscaba la aprobación de un padre ausente y siempre tuve la necesidad que alguien me tratara como un hijo y que estuviera ahí para enseñarme lo que era la vida, para advertirme de lo que era el mal camino y las malas decisiones y ¿saben qué? Las aprendí por propia experiencia, pues tuve que hacer de padre, de madre y de hermanos porque había “linaje de sangre” pero nunca creí que esa sangre te iba abandonar y también aprendí que la sangre no te garantiza nada en absoluto en este mundo.
No quiero justificar lo malo que hice antes de conocer a Yahshua, nunca justificaré mis actos para culpar a otros de mis propios delitos y errores.
Aprendí a responsabilizarme de mis actos, aunque debo decir que nunca fue fácil porque siempre encontraba un camino más ancho que estrecho y todo se fue dando para aprender todo lo que la vida tenía que enseñarme.
Hoy recordando ese “viejo hombre” ajustado, recreado, moldeado a una vida de experiencias de mucho dolor y de mucho desprecio por parte de los que pude amar.
No soy ningún pobrecito ni quiero dar lastima pues como dice un dicho en España. “muerto el perro se acabo la rabia” y comparándolo con mi vida desde hace 14 años, puedo decirlo en mis palabras, “muerto el viejo hombre muerto el dolor por lo malo que aprendí”.
La muerte es el salario del pecado y ese varón murió para siempre y aunque algunos intenten revivirme, resucitarme nunca podrán hacerlo pues al morir, resucite con Yahshua y el que resucita NO VUELVE A MORIR y ahora estoy libre de las consecuencias mortales de mis hechos antes de resucitar para Yahshua.
Siempre pedí ser mejor y la vida solo me enseñó a ser peor, pero os digo que todo aquello que parecía perdido, fue traído a la Luz y fue transformado para entender lo que nunca entendí, QUE FUI AMADO SIEMPRE Y QUE LO SERÉ PARA TODA MI ETERNIDAD.
¿Cuántas veces le dije a Quien NO CONOCIA y llamaba “Dios”, porque nunca conocí Su Nombre, ¿“ayúdame y sácame de mi propio infierno y abrázame como siempre deseé ser abrazado”?
Nunca supe que ofrecer a Él porque estaba muy enfadado recriminándole porque no me ayudaba, porque no me amaba y siempre me enseñaron que sino me amaba era porque yo era un hombre malo y eso potencio mi resentimiento hacia Él y hacía mí mismo por mi incompetencia.
¿Ven lo importante que es que un niño crezca en un hogar limpio de recriminaciones, de odio, de resentimientos?
Muchas veces pienso en lo que podría haber sido mi vida sin tantos errores y tantos pasos falsos que di.
Ya no recriminaba solamente a Él, comencé a recriminarme a mi mismo y así crecí con todo lo malo, con todo lo que no tiene nombre hasta que hubo Alguien que me encontró y no me recriminó sino que me amó y me dijo que me había amado desde siempre y que si yo creí que él me había abandonado y nunca había sido así, él estuvo a mi lado en cada lugar del infierno que estuve, en cada mala decisión, en cada paso errado y precisamente no estuvo allí para juzgarme ni recordarme que estaba perdido sino para PROTEGERME igual que protegió la vida de Yyob (Job) cuando se le permitió al maligno “tocarlo pero no matarlo” pero fue necesario dejarme vivir todo eso para aprender porque él tenia un Plan para mi vida y me estaba llenando de experiencia para ponerme en un lugar que él había planificado y que yo desconocía.
La vida que consideré vacía y perdida estaba siendo moldeada para ser “Columna en Su Templo”.
¿El Camino quien lo puede entender, quien puede entender sus misterios y sobre todo cómo se puede entender que UN AMOR TAN SUBLIME quiera reformar a alguien que estaba tan perdido?
¿Cómo os puedo explicar con palabras todo lo que me ocurrió, todo lo que viví, todo lo que experimenté para llegar a donde ahora estoy?
¡Sobre todo, en un Pueblo que solo tiene ojos para ver lo exterior, que no entiende cómo se mueve LA MANO MISERICORDIOSA DE YAHWEH!
Hubo parte de mi existencia que creí que no tenia nada que dar y en realidad no lo tenía, pero él lo fue añadiendo en cada experiencia dolorosa, en cada frustración y fracaso y sobre todo en cada lagrima derramada y les puedo asegurar que fueron muchas.
Hoy estoy consciente de quien soy, y de que quería Él para mi y como todo en esta vida tiene su momento, el momento de dejar morir a ese viejo hombre llegó y estuve presente en su entierro como lo estuve en su Nuevo Nacimiento y Resurrección.
Hoy aún siguen juzgándome y queriendo tener una visión de mi pasado y buscan razones, motivos para juzgar mi presente en base a algo o alguien QUE YA NO EXISTE y estoy aprendiendo a no valorar ninguna de sus opiniones porque la basan en algo que repito YA NO EXISTE.
Y es Hoy que os puedo decir que, ¡SI HAY COSAS QUE LE PODEMOS DAR A YAHWEH! que sin duda no es riquezas, ni sacrificios, SINO AGRADEMIENTO, un Gracias Abba por todo lo que me has enseñado en la vida, por lo que fue malo y de lo cual sacaste “lo precioso” para darme la fortaleza que hoy tengo, el poder de FE que me mantiene vivo y LA ESPERANZA de saber lo que significa a Tu Lado las palabras “Hakol Letová” Todo fue, es y será para mi bien.
Gracias por todo ello porque si aún existen quienes me odian, quienes me tratan con desprecio HOY sé que en este mundo es normal porque en realidad no te conocen, no saben de Ti, ni saben como Tú los amas y solo puedo sentir compasión porque como me enseñó Yahshua, “la compasión rompe cadenas y abre la puerta para un verdadero amor”.
El miedo de ayer ya no existe.
El dolor de ayer por mis pecados ya no existe.
Y todo esto lo siento en mi corazón.
Hoy te devuelvo Tu Amor por medio de mi Obediencia, mi lealtad, mi levantarme cuando caigo para seguir luchando sin rendirme, y esto no es una devolución equitativa a Tu Amor, es solo darte lo más valioso que poseo que es mi libertad para amarte, para darte del tiempo de mi libertad, para darte mis pocas fuerzas pero que son suficientes para amarte, para amarme y para amar a quienes decidieron caminar junto a Yahshua y unieron sus vidas para hacerlo juntos.
Hoy te devuelvo Tu Amor de la forma que sé, escribiendo, porque es una herramienta preciosa que me regalaste y es porque me enseñaste a poner mi corazón en cada letra que escribo.
Gracias, gracias y mil gracias por permitirme crecer no para mi gloria, sino para la Tuya que es quien me creó y estableció LA VIDA ETERNA para vivirla junto a Ti.
Mi corazón esta agradecido y por eso amo y seguiré amando hasta siempre………………..
Tu hijo Yhemaelh Zeev
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