BLOG DE ESTUDIOS DE HA TORAH

"Somos el remanente de Yisrael Fiel y Obediente y un Pueblo llamado, apartado para ser salvados a través del Mashiaj Legítimo, Yahshua Shiló" Bereshit 49:10

24/12/19

"A LOS QUE NIEGAN A YAHSHUA COMO MASHIAJ"
A lo largo de los años, cada generación de nuestro pueblo ha estado esperando al descendiente de Dawid, al Mashiaj. En la época de los reyes, surgió un rey llamado Yahoiakim más conocido como el rey Jeconias (Yekhonyah/Konyahu). Este rey fue un rey perverso a los ojos de Yahweh y debido a su mal proceder, el rey de Bavel entró en Yahrushalaim deportando a miles de judíos y arrasando e incendiando el Templo de Yahweh.  Por la conducta tan aberrante e idolatra del rey Jeconias, Yahweh lo maldice: Así ha dicho Yahweh: Inscriban a este hombre como uno privado de sucesión, un hombre que nunca será hallado aceptable; porque ningún hombre de su descendencia será aceptado para sentarse en el trono de Dawid y gobernar de nuevo en Yahudah. (Yirmeyahu 22:30) Si desenvolvemos esta maldición con más profundidad podemos ver que son 3 maldiciones: 1- El rey Jeconias estaría privado de sucesión, es decir, moriría sin hijos 2- No sería hallado aceptable, es decir, no tendría la bendición de Yahweh para prosperar 3- Ningún hombre de su descendencia podría sentarse en el trono de Dawid y gobernar Yahudah Estas maldiciones hacían que el Mashiaj no pudiese venir pues la línea de descendencia real de Dawid estaba maldita a causa de Jeconias. Pese a que Yahweh había mandado una maldición sobre el trono de Dawid, en la misma Tora se puede ver como estas maldiciones fueron convertidas en bendiciones al cabo del tiempo. y los benei de Yekhonyah (Jeconias), el cautivo: Shealtiel su ben, Malkiram, Pedayah, Shenatsar, Yeqamyah, Hoshamá y Nedavyah. Los benei de Pedayah: Zerubavel (el nieto del rey Jeconias que construyó el 2 templo con la ayuda de Nejemyah y Ezra) y Shimí. (1 Divrei Hayamim Alef 3:17-19) Esto nos demuestra que la primera maldición había sido quitada pues la primera parte de la maldición consistía en que el rey Jeconias no tuviese hijos. También en otra parte de la Torah se dice del rey Jeconías:
El veintisiete del mes doce del año treinta y siete del exilio de Yahoyakhín, melej de Yahudah, Ewil Merodakh, melej de Bavel, en el primer año de su reinado, tomó nota de Yahoyakhín, melej de Yahudah, y lo sacó de la cárcel.  Le habló amigablemente, y le dio un trono por encima de los de otros melejim que estaban con él en Bavel.  Le quitó la ropa de prisionero, y Yahoyakhín recibía raciones regulares de parte del melej siempre, todos los días de su vida. En cuanto a su ración, se le dio una ración continua por encargo del melej, cada cosa en su día, todos los días de su vida. (Melajim Bet 25: 27-30) Esta porción de la Torah nos demuestra que también la segunda maldición fue quitada ya que nada de lo que hiciera Jeconias iba a ser bendecido. En una parte de la literatura rabínica se cuenta que hizo el pueblo judío sobre este asunto: “Cuando Nabucodonosor tomó a Yahoiakim y lo puso en prisión…. El concilio judío se reunió para considerar este asunto porque temían que el reinado de Dawid llegara a su fin, de quien esta escrito, “Su descendencia será para siempre, Y su trono como el sol delante de Mí”. ¿Qué es lo que podemos hacer para ayudar para que la Tora se pueda cumplir? Iremos y le suplicaremos a la institutriz, y la institutriz a la reina, y la reina al rey” El pueblo judío comprendía que, si la maldición al rey Jeconias no fuera quitada, las esperanzas para un reinado mesiánico llegarían a su fin ya que la única descendencia real y oficial solo podía venir a través de este rey. Y sigue contando en otra parte de la literatura rabínica: “Yahoiakim (Jeconias) no dejó la prisión hasta que se arrepintió por completo y el Eterno le perdonó sus pecados y… su esposa quedó embarazada como está escrito…” La primera y segunda maldición fueron removidas, los sabios de aquellos tiempos esperaban que Yahweh quitara también la tercera maldición la cual era que ningún descendiente por la línea del rey Jeconías podía sentarse en el trono de David para gobernar a Yahudah. El judaísmo ha utilizado esta tercera maldición para explicar que Yahshua no pudo ser el Mashiaj pues Yosef, el que fue esposo de Miriam, era descendiente del rey Jeconías. Debemos de recordar que la descendencia se transmite a través del padre y no de la madre como explica el judaísmo. La genealogía de Yosef estaba maldita pues venía a través de Jeconias, el que fue uno de los descendientes de Shlomo hijo del rey David y la genealogía de Miriam venía a través de Natan hijo de David y hermano de Shlomo.
Si nadie podía sentarse en el trono de David para gobernar a Yahudah por medio de la única línea de sangre real OFICIAL que era a través de Jeconias pues David tuvo muchos hijos, pero la herencia real SOLO fue a través del rey Shlomo ¿Cómo puede ser Yahshua el Mashiaj de Yisrael y cumplir la profecía de que el Mashiaj vendría de la línea de sangre real de David con tal maldición de por medio si sabemos que la descendencia viene por el padre? Ha habido mucha incertidumbre sobre el nacimiento de Yahshua pero nuestro Padre Yahweh utiliza siempre su sabiduría para cumplir con su perfecta voluntad y ser fiel a las promesas que Él nos ha hecho. Muchas de las palabras o discursos que dio Yahshua no se entienden porque tienen origen en la literatura rabínica y, sobre todo, en la tradición oral, es decir en el Talmud. Muchos de los dictámenes de los rabinos de antaño fueron censurados por Yahshua pues muchas de las tradiciones habían invalidado los mandamientos de Yahweh, pero en muchos otros discursos del Talmud, Yahweh respetaba la decisión de los ancianos del pueblo de Yisrael pues no infringían la Torah. Explicación antes de seguir con el estudio [Nosotros NO seguimos el Talmud o los escritos de los rabinos de la antigüedad pues negaron a Yahshua HaMashiaj; solo utilizamos el Talmud cuando nuestro Padre Yahweh nos permite hacerlo y nos habla de un tema en específico, pues debemos de recordar que estudiar el Talmud crea confusión pues sin la revelación de Yahweh NO sabemos lo que El aprueba o no de esos escritos] Siguiendo con el estudio, el judaísmo dice que la descendencia viene por la madre, pero la Torah explica claramente que viene a través del padre. Solo tenemos que ir a una genealogía cualquiera en la Tora y veremos que la descendencia viene a través de nombres de varones. Si entendemos esto, podemos decir que Yahshua no puede ser el Mashiaj pues la genealogía de Yosef estaba maldita. Muchos podrían decir, si Yahshua no fue el hijo de Yosef ¿Por qué tendría que importar la maldición de Jeconias? Porque la descendencia viene a través del padre. Ahora debemos tener en cuenta un principio que tomó Yahweh de los mismos ancianos y rabinos del Talmud “Aquel que crio al hijo de otra persona, es considerado como si efectivamente hubiera traído al niño al mundo” (Sanhedrin 19b; Meguilá13a)
También en el principal libro de halajá judía, el Shuljan Aruj, Rabi Shlomo Kluger un importante comentarista de dicho libro dijo sobre este tema “incluso una persona que cría a un niño como si fuera su hijo esta cumpliendo con el precepto de multiplicar y fructificar, como quienes tienen hijos naturales. (Jojmat Shelomó Eben HaEzer 1:1) Esta adopción fue la misma que le sucedió a Moshé, el cual se convirtió en el hijo de la hija de Faraón. Otros siervos del Eterno también fueron criados por otros padres que no eran los biológicos. Ahora, si Yahshua fue adoptado por Yosef ¿cómo puede pasar la herencia de Yosef a Yahshua para que Yahshua fuese rey de Yisrael y se pudiera sentar en el trono de David y gobernar sobre Yahudah? La respuesta está en la sangre. Yahshua NO tenía la sangre de Yosef y la maldición de Jeconias decretaba que ninguno de sus descendientes biológicos, es decir, que tuvieran su misma sangre podrían sentarse en el trono de David. Por tanto, la herencia de Yosef a Yahshua si es posible ya que Yahshua no tenía la sangre maldita de Jeconias. Yahshua fue engendrado por obra del Ruaj Hakodesh y fue adoptado por Yosef, por eso el malaj le dijo que no se separara de Miriam y todo lo que le pertenecía a Yosef de derechos y herencias se lo traspasó a su primogénito Yahshua, dentro de esa herencia estaba el derecho de sentarse en el trono de David y gobernar Yahudah. Si Yahshua hubiese sido hijo biológico de Yosef, Yahshua no podría ser el Mashiaj pues sería descendiente de sangre del rey Jeconías. Así es como Yahweh nuestro Padre transformó la tercera maldición del rey Jeconias y pudo darnos al Mashiaj; el que en verdad se puede sentar en el trono de David y gobernar no solo a Yahudah sino a todo Yisrael. Yevarejeja Yahweh veismereja

Timo Sefarad

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