BLOG DE ESTUDIOS DE HA TORAH

"Somos el remanente de Yisrael Fiel y Obediente y un Pueblo llamado, apartado para ser salvados a través del Mashiaj Legítimo, Yahshua Shiló" Bereshit 49:10

31/7/19

LA CULPA NO ES DE NADIE, ES UNA OPORTUNIDAD DE CONOCER LA VERDAD.


Como bien sabemos, en nuestro origen, dentro del huerto existía un árbol con el fruto del conocimiento del bien y del mal, nuestros primeros padres comieron de un fruto al cual no estaban preparados, entonces sus ojos fueron abiertos y conocieron su desnudez.
Algunos años después un grupo de ángeles juraron bajo maldición enseñar las cosas ocultas que se le había ordenado guardar y así corrompieron aún más a las primeras generaciones de nuestra historia.
Y antes de iniciar con el tema central de esta reflexión, quisiera aclarar algo que muchos, incluso yo, hemos llegado a pensar, ¿Por qué sí Yahweh siendo el Shaddai/Todopoderoso y Él que conoce lo que ha de pasar incluso antes de que suceda permitió que nuestros padres comieran de ese fruto? ¿Por qué no hizo nada para impedir que Shemihaza y Asael pervirtieran aún más a la humanidad? O ¿Acaso Yahweh es cómplice de esos sucesos? 
Lo primero a señalar aquí mis amados es que Avinu no es responsable de las decisiones que tomamos, Él desde nuestro origen, incluso en la creación angelical la cual no vemos pero ellos nos observan con detenimiento, nos ha dado un poder invaluable, un gran tesoro que Él espera que sepamos guardar y ponerlo como aroma fragante a sus pies, me refiero a lo que conocemos como “libre albedrio” que no es más que la capacidad individual para decidir hacer o no hacer algo, en resumidas cuentas, hacer lo que Yahweh nos ha enseñado o desechar su instrucción y valernos por nosotros mismos.
¿Por qué Yahweh tendría que evitar algo cuando desde el principio brindó las herramientas para poder soportar estas situaciones? a veces nos centramos más en lo que no hacen los demás y nos olvidamos de examinarnos a nosotros mismos, porque siempre es más sencillo ver la paja en el ojo ajeno a mirar la viga que traemos, y es que por un momento, solo por un momento imaginen que Adam y Jawa/Eva hubieran dicho NO a la serpiente, o que la primer generación no hubiera decidido no escuchar a Shemihaza y las perversas enseñanzas de sus 200 ángeles; claro, todo sería diferente y tú y yo no tendríamos hoy la oportunidad de conocer, vivir y sentir la sublime perfección que se manifiesta a nosotros como el AHAVA/AMOR.
No quisiera que se malinterpretara el título del tema, cada uno es responsable de sus decisiones, pero en particular hoy quisiera que centráramos la mirada en el PARA QUÉ de las cosas y dejemos a un lado los POR QUÉ; y quise iniciar el tema como lo he hecho para manifestar que el único que no es culpable de nuestra situación es Yahweh, pero que a pesar de ello Él tiene un para qué y si hoy nos lo permite, quisiera poder expresarles y compartir lo que su Ruaj ha puesto en mi corazón, que no era mío pero ahora ya lo es, siempre lo ha sido pero no lo podía ver.
Vivimos en una comunidad que ha recibido por nombre “Comunidad Internacional Yisraelita de Yahshua Shiló” y aunque pueda ser fuerte o cruel lo que expondré a continuación, es la realidad y no la podemos evitar, sino enfrentarla y con la ayuda de nuestro Mashiaj salir victoriosos de ella y es que realmente nuestra comunidad aún está llena de adicciones, trastornos de personalidad, codependencias, depresión, inseguridades, miedos, vacíos interiores, amargura, resentimientos y mucha soledad. Y no, no hablo del mundo, hablo de nuestra comunidad y tampoco nos asustemos, no tiene nada de malo reconocer quienes somos, si Yahweh lo sabe, porque hemos de querer ocultarlo, como si nuestra desnudez fuera un pecado, el pecado consiste en querer ocultarla, recuerden que en el huerto siempre estuvimos desnudos y no le molestó a Papá.
Amados es natural que seamos así, aún no hemos alcanzado la perfección, pero saben, no la hemos alcanzado porque no hemos entendido el secreto que nos lleva a ella, siendo algo que está siempre en nuestros labios y escritos y antes de decirlo, ahondemos un poco más en nosotros mismos.
La mayoría sino es que todos, hemos tenido carencias en nuestra vida pasada, sí, esa vida que “murió en el agua” pero aún tiene estragos en nuestro presente, hablemos de ellos.
Padres que no supieron apoyarnos, amarnos, escucharnos, que en muchos casos nos humillaron, golpearon, sobajaron e incluso nos abandonaron y se aprovecharon de nosotros, causando un daño psicológico y emocional profundo.
Matrimonios fallidos, que en muchos casos aún no se han divorciado legalmente, pero afectivamente llevan años tan separados que la insensibilidad desarrollada les hace innecesario ese documento, siendo un matrimonio igual de fracasado como los que sí se divorcian.
Jóvenes sin identidad alguna, que no saben la diferencia entre ser hombre o mujer, que llenan sus vacíos con pornografía, adicciones y relaciones sexuales ilícitas, como si con un acoston con alguien sea o no de su mismo género les llenara esa soledad y es que ahora es más fácil comprar cualquier tipo de droga que una familia verdaderamente unida.
¿Por qué Yahweh permitiste que viviera yo esto? Alguien además de mi se ha hecho esta pregunta. Curiosamente la respuesta siempre es la misma, culpamos a nuestros padres por nuestros fracasos y es que ellos, siendo los responsables de cuidarme, amarme y darme un buen sustento para ser mejor persona no lo hicieron, porque si ellos no me hubieran fallado, si ellos me hubieran amado, si ellos me hubieran dado más dinero, si ellos me hubieran dado más atención, si ellos me hubieran dado más... 
Y saben que, amados, esa es una verdad a medias, por lo tanto, una mentira; porque si bien es cierto que ellos (los padres) deberán dar cuentas de lo que hicieron con sus hijos, la mentira está en querer hacerlos responsables a ellos (o quien nos halla dañado) de algo que no van a entender. Ellos vivían y en muchos casos aún viven en tinieblas, en muerte, por lo tanto, te dieron lo único que conocían, muerte y tinieblas.
Y hablo de los padres porque la familia es el primer núcleo donde somos formados o deformados y aunque algunos no vivieron situaciones tan extremas como las que menciono, TODOS vivimos algún tipo de carencia en nuestro hogar.
Familia es hora de que aceptemos nuestra realidad y nos pongamos frente a frente, desenmascaremos nuestros secretos, exhibamos aquello que nos avergüenza, reconócete en el espejo como alguien que aún tiene heridas que sanar, alguien que aun quiere llenar sus vacíos emocionales, reconoce que fracasaste como hijo, padre, hermano, empresario, amigo, esposo, pero sabes que, reconoce lo inevitable, nadie es culpable de todo eso, pues nadie había conocido el bien, todos eran muerte y condenación.  Si hay un responsable de que tú te sientas así y de que ahora puedas ver tus carencias más oscuras, las raíces de tus males y tus amarguras, es la MARAVILLOSA VERDAD que ha llegado a tu vida para sacarte de ese lugar, recuerda que la luz existe para hacer desaparecer la oscuridad.
Cuál es el punto de todo esto.
El punto es el siguiente, deja de culpar a tu pasado y a los que forman parte él de lo que aun careces o de las heridas que aun tienes, es decir deja ya el ¿Por qué? Y ve ahora el ¿Para qué?, agradece a Yahweh que ahora te permita ver todo lo podrido que había y que aún hay en tu vida, pero sobre todo agradece que por todas esas ausencias ahora tu entiendes y sobre todo puedes experimentar la plenitud del ahava y de la presencia de Yahweh en tu vida.
La raíz de todos los males es la falta de ahava/amor a Yahweh.
Tus padres, tus familiares, tus amigos, tus parejas, todo lo que estaba en tu pasado no supo amar a Yahweh, porque tuvo su amor y por lo tanto no pudo dártelo. Te dio lo que tenía, un amor incompleto. No los juzgues por lo que no tubieron, ahora tu enseñales realmente lo que es el amor, lo que es Yahweh.
Y es que saben, retomando un poco lo que dije al principio, Yahweh tiene un PARA QUÉ de lo que viviste y ese para qué es muy sencillo y a la vez complejo de entender. Tuviste que vivir todo eso para que hoy puedas entender la importancia del AHAVA/AMOR, del ahava que hecha fuera todo temor, el ahava que todo lo sufre, que todo lo perdona, el ahava que fue, que es, que será y que nunca dejará de ser.
Por desgracia el hombre siempre ha valorado algo cuando lo ha perdido, pero que creen, Papá nos enseña a valorar su amor permitiéndonos ver primero lo que es vivir sin él, para que una vez que nos damos cuenta de esa carencia, lo anhelemos tanto que JAMÁS QUERAMOS APARTARNOS DE ÉL (Silvano/Lucas 15:11-32)
En resumen y conclusión.
Enfrenta todas tus adiciones, codependencias, fracasos, depresiones y carencias al encontrar que la raíz de todo eso es la falta de amor que en tu hogar había, que si bien es cierto, pudieran ser tus padres los responsables de ello, no los juzgues por no tener la bendición de conocer a Yahweh en su juventud, mejor perdónales, perdónate y vive en la plenitud del ahava que Yahweh te da, para que entonces ahora tu puedas ayudar a sanar las heridas incluso de los que más te “dañaron”, en realidad mi hermano, ellos no te dañaron, simplemente te dieron la oportunidad, sin saberlo, de conocer la carencia para que ahora, en tu vida presente, valores la abundancia del AMOR.
Nuestra plena libertad y el total perfeccionamiento está en el AHAVA DE YAHWEH, en el amor que él nos da y en el que nosotros le manifestamos al él y a nuestros hermanos.
Ciertamente, así ha dicho Yahweh: Si tú vuelves, yo te recibiré otra vez y estarás en pie delante de mí; SI PRODUCES LO NOBLE DE LO QUES INDIGNO, SERÁS MI PORTAVOZ. Ellos volverán a ti, no tu a ellos. YirmeYah/Jeremias 15:19
Lo precioso mis hermanos es que Yahweh siempre nos ha regalado su amor, pero ahora NOSOTROS YA LO PODEMOS EXPERIMENTAR EN PLENA LIBERTAD, para así manifestarlo y ser como esa lampara que se enciende para ponerse en el candelero y que alumbre a todos los que están en la casa, iluminando primeramente, nuestra propia vida (MattiYah 5:15).
Hijos de Yahweh, reposen todo su ser en el Shaddai, que nunca falla y no nos abandona. 
Limpien su alma pues aún seguimos en el camino al perfeccionamiento, todos vamos camino a descubrir el blanqueamiento del alma y de todo nuestro ser que Avinu ya nos otorgó el día de nuestra inmersión en su bendito hijo, reconcíliate con Yahweh Tehilim/Salmos 51: 1-19.
Shalom alejem para sus vidas
Moreh Emanuel Baez

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