BLOG DE ESTUDIOS DE HA TORAH

"Somos el remanente de Yisrael Fiel y Obediente y un Pueblo llamado, apartado para ser salvados a través del Mashiaj Legítimo, Yahshua Shiló" Bereshit 49:10

27/3/20

6 Día de Panes sin Levadura

Hoy es el 6° día de panes sin levadura y penúltimo día de esta gran fiesta, eso indica que aún tenemos tiempo para seguir celebrando esta fiesta y esforzándonos para sacar la levadura de nuestros hogares (vidas).
Realmente debemos ser agradecidos con Abba Yahweh por su gran rajem/misericordia pues en todos estos días no nos ha deja sin enseñanza e instrucción de como limpiar su templo (nosotros mismos), limpieza para consagración y consolidación de las moradas de su Ruaj Ha Kodesh, convirtiéndolas en lugares Kadosh, dignos de recibir la presencia de 'El-Shadday"/"Elohé Todopoderoso" para ser adorado y también desde allí  enseñar como adorar, estando ese templo (nuestra propia vida) bajo la autoridad de nuestro "Kohen Gadol"/"Sumo Sacerdote" Yahshua Ha Mashiaj.

Cabe señalar un hecho muy importante y que habla mucho de nuestro llamado, puesto que los únicos que podían entrar al templo y limpiarlo eran los sacerdotes descendientes de Levi, ahora bien, sabemos que la orden lewita ya no es vigente y que nosotros somos sacerdotes bajo la orden de Malkisedeq (Mi rey es justo), de la cual Yahshua es el Kohen Gadol, y que ciertamente no nos referimos a un templo físico como el de Shlomoj, sino un templo espiritual representado físicamente en cada uno de nosotros, entonces, siguiendo la instrucción que Yahweh dio a través del Rey Dawid, los sacerdotes (nosotros) somos los responsables de limpiar el templo(nuestra propia vida) para que el Sumo Gado (Yahshua) realice su trabajo.

Con esto, Yahweh Elohé quiere que reflexionemos aun más en el propósito de estas fiestas, pues si bien es cierto son anuales, estas en particular son las más importantes, pues los templos ya están reconstruidos, ahora, tal y como en el tiempo de Ezrá/Esdras y NejemYah/ Nehemías, debemos limpiar de toda inmundicia el altar y el lugar kadosh, es decir, nuestra mente y corazón con el fin de presentarnos aptos y aprobados para nuestro Elohé, pero ¿Cómo es esto posible?

Debemos entender que antes, el templo fue limpiado físicamente de ídolos, inmundicias escombros y basura, ahora, nuestras vidas deben ser limpiadas de todo rastro de pecado y esto representa solo una cosa “la lucha contra el Yetzer Hará/Inclinación al mal”, la cual podemos definir como “los pensamientos y/o sentimientos que nos llevan a actuar contra la Torah”.

Erradicar el pecado en nuestras vidas es pelear contra la inclinación al mal y la inclinación al mal se origina en nuestros pensamientos y/o sentimientos, por eso cuando leemos la descripción de Shaul en la carta de Romiyim/Romanos sobre su propia batalla, la cual describe en el capítulo 7:15-25 todos nos identificamos y hasta cierto punto nos vemos reflejados, pero amados, veamos como en el capítulo 8 comienza a reaccionar y nos recuerda que en Yahshua no hay condenación porque nos ha liberado del pecado, es decir, ya no hay ataduras en nuestra vida ni mucho menos la ley del pecado es vigente sobre nosotros, pero nos recuerda y exhorta para imitar los pasos de Yahshua pues para eso vino como hombre, para poner el ejemplo y enseñarnos que todo es posible si amamos a Yahweh por sobre todas las cosas, recordando que tenemos el poder para vencer el pecado al no satisfacer la naturaleza carnal, algo que Yahweh ya había enseñado antes (Bereshit 4:7), también hace una mención muy importante en ese capítulo diciendo que es el Ruaj de Yahweh quien nos ayuda a nosotros en nuestra debilidad (8:26), del capítulo 9 al 11 habla de nuestra constitución como hijos de Yahweh por el pacto primero y segunda haciendo hincapié que en NADA NOS JACTEMOS, porque Yahweh es el mismo para los que están en primer y segundo pacto, trayendo a nuestra conciencia que si a los primeros no les perdono su altives y falta de arrepentimiento verdadero, cuanto más a nosotros que incluso ahora tenemos el ejemplo de su hijo amado.
Entrando en el capítulo 12 comienza dando calves específicas al recordarnos que nuestro cuerpo debe ser un sacrificio vivo, es decir, NOSOTROS SOMOS EL TEMPLO DEL ELOHÉ VIVIENTE, para después dar la estaca final al Yetzer Hará, “No se amolden a este mundo; más bien, transfórmense por la renovación de su entendimiento, de modo que puedan discernir cuál sea la voluntad de Elohé, lo bueno, lo agradable y lo íntegro (Rom 12:2)”

No te amoldes a este sistema y mejor renueva tus pensamientos y sentimientos y solo así podrás saber, conocer, vivir y descubrir la voluntad de Yahweh, una clave fundamental para vencer la inclinación al mal (sacar el pecado de nuestra vida y limpiar el templo de Elohé), aunque es justo resaltar que no es nada nuevo, pues si leemos los tehilim/salmos y los mishle/proverbios, veremos como en ambos se nos instruye a meditar en la Torah de Yahweh de día y de noche, a buscar a Yahweh antes que a cualquier otra cosa y así hallar su favor, a tomar su instrucción tan valioso poniendo por encima del oro y las riquezas, pues quienes tienen en su mente, corazón y en su Ruaj la instrucción de Yahweh les debe resultar más difícil salirse a derecha o a izquierda del camino angosto que nos lleva a la vida.

Así que, hermanitos, sigamos celebrando estas fiestas con el respeto e intensidad que se merece, limpien su casa de levadura, es decir, erradiquen el pecado de su vida y mantengan en kadusha el templo vivo del Elohé viviente, combatiendo día a día el Yetzer Hará.

Quien crea que esta actitud y forma de vida solo debe durar siete días que así lo haga, pero para los que reconocemos que aún hay pecados en nuestra vida que no han podido ser erradicados en este tiempo, esta fiesta debe de ser un estilo de vida, de aquí hasta que lleguemos a la cita con nuestro Adon Yahshua.

Como nota personal me gustaría agregar que en lo que a mi concierne, lo digo así porque no puedo afirmarlo como instrucción de Yahweh, he podido comprender esta fiesta de 7 días de panes sin levadura como una enseñanza más del plan de Yahweh para la humanidad, pues durante 7 días (milenios) el hombre luchara contra la inclinación al mal para después poder entrar en un Shabbat eterno; recordemos que el reino milenial (7º día) será una convocatoria kadosh, pero que habrá una parte de la humanidad (no las primicias) que aún tendrán que luchar contra la Yetzer Hará para ser aprobados y después toda la creación unida y reunida celebrando Shabbat con Eloheinu Yahweh, estando todos y todo sujetos a Él.

Shalom para sus vidas.
Moreh

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Todah rabah por su comentario.