BLOG DE ESTUDIOS DE HA TORAH

"Somos el remanente de Yisrael Fiel y Obediente y un Pueblo llamado, apartado para ser salvados a través del Mashiaj Legítimo, Yahshua Shiló" Bereshit 49:10

25/6/17

LA EXPULSION Y NUESTRA APTITUD

LA EXPULSION EN LA KEHILAJ/CUERPO DE YAHSHUA
¿Como se debe tratar a un expulsado de la kehilaj de Yahshua?
¿Que dice la Torah y el Berit Kjdasha?
El SHALIAJ (APOSTOL) Shaul dijo que no contemplemos entre nosotros a alguien que, llamándose aji o ajot (hermano o hermana), fuera un pecador impenitente (no arrepentido de sus pecados) (Qorintiyim Alef/1ª Corintios 5:11). Por tanto sería apropiada y sobretodo Escritural, la expulsión de este mal miembro. Y Yahshua dijo, que, siendo así, expulsado (apartado de la kehilaj), lo consideremos como hombre de las naciones y recaudador de impuestos (Mattiyah/Mateo 18:17). Por tanto, como hombre de las naciones y recaudador de impuestos (persona común), ya no sería nuestro aji o ajotShaul lo da a entender, que debemos excluirlo ( incluso en el comer) cuando llamándose aji/hermano, cometa todo tipo de males, o sea, cuando aún no ha sido expulsado, y solo se ha comprobado su conducta pecaminosa. Pero una vez expulsado ya no (como veremos más adelante). De hecho un análisis, de los pasukim (uno por uno) 9 al 13 del capítulo 5 de Qorintiyim Alef/1ª Corintios, que invitamos que lea en su Escritura, (Version Israelita Nazarena), menciona los siguientes aspectos, en el siguiente orden:

En los pasukim 9-12 (particularmente el 11) dice:
Pero ahora les escribo que no se asocien con ninguno que, llamándose aji/hermano, sea fornicario, avaro, idólatra, calumniador, borracho o estafador. Con tal persona ni siquiera coman. INCLUIDOS APOSTATAS Y LOS QUE NIEGAN A YAHSHUA COMO MASHIAJ.
DICE CLARAMENTE que Cesen de mezclarse en la compañía de cualquiera que llamándose aji/hermano, cometa los males mencionados allí.
Y finalmente en el pasuk 13 dice Shaul:
Pues a los que están afuera Elohe los juzgará. Pero quiten(remuevan) al malvado de entre ustedes. ESTO ES UN MITZVOT.
Esta vista general nos da la pauta. Primero: Excluir al malhechor, en todo, mientras aún sea aji/hermano (cuando aún no sea expulsado), y sepamos de sus males Y finalmente, si deciden hacerlo, pueden expulsar a dicho aji/hermano de la kehilaj, como dice Shaul en el pasuk 13.
Además, Shaul, ya no menciona más pautas con respecto al trato a los expulsados. Así que para tener dichas pautas es necesario dirigirnos a otras secciones de la Escritura que nos pueden ayudar a aclarar este asunto tan simple
Esta cuestión la aclarará lo siguiente: Yahshua, repito, Yahshua dijo que a este expulsado (o anterior aji/hermano), lo consideremos como hombre de las naciones y recaudador de impuestos, o sea, como cualquier persona que no es tamildim de Yahshua (persona común) según Mattiyah/Mateo 18:17
Si no les hace caso a ellos, dilo a la kehilaj; y si no le hace caso a la
kehilaj, considéralo como un gentil y publicano.
De hecho Yahshua, vemos cómo trató a los hombres de las naciones y a los recaudadores de impuestos. En la Escritura, cuando se menciona "hombres de las naciones (ó gentiles)", se refiere a personas de nacionalidad distinta a la israelita hebrea.
Yahshua, habló sin reparos a una samaritana. De hecho, él le pidió agua, la mujer se sorprendió que Yahshua, siendo judío, le hablara, tratara con confianza con ella, puesto que era samaritana. Además esta mujer había tenido cinco esposos. Yahshua, le recalcó la importancia de adorar a Yahweh con espíritu y verdad. La mujer puso fe en Yahshua. Por otro lado, Mattiyah/Mateo, antes de ser tamildim de Mashiaj, fue recaudador de impuestos, aún así, Yahshua le extendió la invitación de seguirle. Incluso en una ocasión le devolvió la salud a un siervo de un oficial del ejército romano (un gentil ú hombre de las naciones). Podemos seguir mencionando uno y otro ejemplo del trato de nuestro Adon Yahshua a los "hombres de las naciones" y a los "recaudadores de impuestos", y llevarnos un buen tiempo para hacerlo, pero, mejor veamos qué trato dispensó Yahshua a un recaudador de impuestos.(podian ser hebreos o gentiles)
En la Besorat de Lucas cap. 5 pasukim. 27-32 hay un relato Reproduciremos a continuación tal relato (Lucas 5:27-32):
"’Silv 5:27 Después de esto, Yahshúa salió y vio a un publicano llamado Lewí, sentado en el lugar de los tributos públicos. Y le dijo: “¡Sígueme!
Silv 5:28 El, dejando todo, se levantó y lo siguió.
Silv 5:29 Después Lewí le hizo un gran banquete en su casa, y había un gran número de publicanos y otros que estaban a la mesa con ellos.

silv 5:30 Los fariseos y sus escribas se pusieron a murmurar contra los tamildim/discípulos de él, diciendo: “¿Por qué ustedes comen y beben con los publicanos y pecadores?”
Silv 5:31 Yahshúa les respondió: “Los sanos no necesitan médico, sino los enfermos.
Silv 5:32 No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento".
De hecho tanta era la crítica de los fariseos a Yahshua, que él dijo en Silv 7:34, 35:
"Ha venido el Hijo del Hombre que come y bebe, y ustedes dicen: “¡Ahí tienen, un hombre comilón y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores!”
Pero la sabiduría queda vindicada por todos sus hijos".
Criticar, criticar y criticar: ese era el proceder de los fariseos. Buscaban la más mínima falta, fuera real o imaginaria, y mantenían a la gente a la defensiva, recordándole continuamente sus errores. Se enorgullecían de dar el diezmo de las hierbas más minúsculas, como la hierbabuena, el eneldo y el comino. Exhibían su piedad por su atuendo e intentaban dirigir a la nación.
Este comentario de este párrafo, enseña que para Yahweh, son minúsculas (diezmos), pues lo principal es, como ya dijo Yahshua, que aprendamos lo que significa la misericordia y no el hacer tanto sacrificio (Mattiyah/Mateo 9:13); por tanto, como kehilaj, y de manera individual debemos aprender qué significa tener misericordia. No tenemos bases Escriturales, como hemos visto, de recordarles continuamente sus errores a los que YA HAN SIDO expulsados con esa actitud denigrante y humillante que a veces tenemos, todos, hacia ellos Quizás alguien repele, diciendo que Yahshua aceptó ir al banquete del recaudador de impuestos, Leví, después de que este aceptó ser su tamildim/discípulo. Bueno, ¿no sería más fácil hacer volver de nuevo a nuestra kehilaj a un expulsado (anterior tamildim de Yahshua) dándole un mejor trato? ¡Las personas responden mejor a un trato humano, amoroso y considerado, que a la frialdad y al desprecio (pues nuestra actitud hacia los expulsados es realmente consciente o inconscientemente de desprecio)! Esta última idea –la de tratar con amor a los demás; y quizás ganárnoslos. ¿Entonces, porqué no aplicarla?

Aprendamos que el yugo nazareno es "suave y su carga ligera" (Mat. 11:30). No queremos cargar cargas pesadas que "otros", nos quieren imponer (Mat. 23:4), y así intentar dirigir la kehilaj. De nada sirve, querer exhibir nuestra piedad con los mejores atuendos en las kehilaj, las reuniones, en la predicación, si nos olvidamos de que Yahshua y Yahweh, exigen más, misericordia que sacrificios, pues de los dos mandatos divinos acerca del amor pende toda la Torah, y los profetas (Mat. 22:34-40).
En la Besorat/Buena Nueva de Lucas 7:36-38 se menciona que Yahshua, en una comida en casa de un fariseo, una mujer conocida en la ciudad como pecadora, entró con una cajita llena de aceite perfumado y, al acercarse a los pies de Yahshua, comenzó a llorar y a mojarle con sus lágrimas los pies y enjugárselos con su cabello. Además lo besaba tiernamente en los pies y le untaba aceite perfumado.
Según la costumbre social de ese tiempo y lugar, los necesitados podían ir a un banquete para esperar conseguir sobras al final. Por eso, probablemente esta mujer entró sin estar invitada, e incluso, puede que hubiera más personas esperando las sobras al final de la comida. Pero notemos, que esta mujer, no esperó el final del banquete para entrar, prácticamente irrumpió, pero, Yahshua, no la recriminó, no así el fariseo, que se decía a sí mismo: "Este hombre (Yahshua), si fuera profeta, conocería quién y qué clase de mujer es la que le toca, que es pecadora". Tal vez, el fariseo esperaba alguna amonestación de parte de Yahshua a esta mujer (incluso que la echara de alli), pero no, Yahshua, dijo a la mujer (al percibir el verdadero motivo de su comportamiento): "Tus pecados son perdonados; tu emunaj/fe te ha salvado; vete en paz". (Silv  7:36-50).
Bien, hemos visto el trato que Yahshua daba a los hombres de las naciones, a los recaudadores de impuestos, a los pecadores. Pero ¿qué hay de su Abba Yahweh Elohe?
Veamos un solo caso que ejemplifica el trato del propio Elohe Todopoderoso. Sabemos, la mayoría de nosotros, lo ocurrido en el jardín de Edén, con Adán y Eva. Desde el momento en que fueron creados hasta antes de pecar y traicionar a Yahweh, pertenecieron completamente al arreglo divino. Pero, una vez expulsados, del jardín, Yahweh, todavía los trató con consideración, de hecho en el capítulo 4 pasuk 1 de Bereshit/Génesis, Eva menciona haber dado a luz a un hombre (Caín) con la ayuda de Yahweh. Yahweh no los aisló totalmente –como muchos quieren hacer con los expulsados, como si fueran unos malditos– , aunque ya no entraban en su arreglo; por tanto es evidente que Yahweh estuvo al pendiente de ellos, nunca se apartó de ellos completamente, ni los apartó del todo a ellos; y no sólo en el embarazo y parto de Eva, estuvo siempre, en cierta forma, con ellos, aunque, como ya sabemos y repetimos, Él (Yahweh) mismo, los había expulsado antes del jardín de Edén, y por tanto del arreglo divino. Misericordiosamente Yahweh, valoraba aún a sus criaturas, les dio un trato justo y humano, no los discriminó totalmente por ya no formar parte de su arreglo divino, nunca se excedió con ellos en limitaciones y exclusiones, sabía los límites de su justicia divina, y que excederse era atentar contra la dignidad humana

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