8/2/16

¿QUIEN PUEDE IMPARTIR TORAH?

¿QUIEN PUEDE IMPARTIR TORAH?
¿Sobre quién recae la autoridad para enseñar Torá?
En sus últimos días de vida, en Bereshit/Génesis 49, Ya’akov Avinu (nuestro padre Jacob) se despide de sus doce hijos entregándole una berajá (bendición) a cada uno de ellos. Si bien cada tribu recibe una bendición significativa, para dos de ellas se establece algo trascendental para la posteridad de los tiempos.
Primeramente, en el verso 4 (de Bereshit/Génesis 49), vemos que la primogenitura no correría por medio de la tribu de Reubén (Rubén) debido a que éste anteriormente subió al lecho de su padre. Ya’akob (Jacob), por lo anterior, le quita dicho derecho y lo traspasa en a su hijo Yosef (José), lo cual se aprecia en Bereshit/Génesis 48:22, cuando le da una porción más que a sus hermanos (1°Cro.5:1-2). Sin desmedro a lo anterior, el que vendría a ser el agente propiamente tal de dicha posición vendría a ser Efraim (Efraín), el hijo menor de Yosef (Bereshit/Génesis 48:20).
En segundo lugar, Ya’akov establece que la tribu real y mesiánica sería la tribu de Yehudá (Judá), según figura en el verso 10: “No será quitado el cetro de Yehudá, ni el legislador de entre sus pies, hasta que venga Shiló; y a él se congregarán los pueblos.”
Por lo anterior, queda claro que la primogenitura es de Efraim (Efraín) y que de Yehudá (Judá) vendría el Mashíaj (Mesías) de Israel.
La mayoría de los sabios están de acuerdo en que cuando la Torá hace mención de Shiló, se está refiriendo con ello al Mashíaj. Un claro ejemplo de ello es que el tárgum Ónkelos –una paráfrasis aramea del ‘Antiguo Testamento’- traduce dicho versículo (49:10) de esa manera. Por esta razón, es de suma importancia analizar el texto hebreo del pasuk para comprender más profundamente sus implicancias.
Bereshit 49:10 (Génesis) dice:
“לֹא יָסוּר שֵׁבֶט מִיהוּדָה וּמְחֹקֵק מִבֵּין רַגְלָיו עַד כִּי יָבֹא שִׁילֹה וְלוֹ יִקְּהַת עַמִּים”
“Lo yasur shevet miyehudá umejokek mibein raglav, ‘ad ki yavó Shiló, veló ik’har ‘amim”
Analicemos ciertos términos hebreos de la cita anterior:
Yasur (יָסוּר) : Viene de la raíz Sur (סוּר) , cuyo número Strong asociado es #5493 y significa: cambiar, cortar, dejar, deponer, desviar, partir, privar, quitar, remoción, retirar.
Shebet (שֵׁבֶט) : Cuyo número Strong es el #7626 y su significado es cetro o tribu.
Mejokek (מְחֹקֵק) : Viene de la raíz Jakak (חָקַק) , cuyo número Strong es el #2710, que significa: jefe, legislador, quien da decreto o prescribe, príncipe.
Ikhat (יִקְּהַת) : Viene de la raíz Yekahá (יְקָהָה) , cuyo número Strong #3349, que significa: obediencia, enseñanzas, congregación.
De esta manera, podemos decir que el texto anterior se puede entender también como: “No será quitado/retirado el cetro de la tribu de Yehudá, ni ‘la vara de mando’/’el legislador’ de entre sus pies hasta que venga Shiló (Nombre que se le da al Mashiaj) y a él ’obedecerán’/’recibirán sus enseñanzas’ los pueblos”.

Lo más importante de la profecía de lo que sucedería con Yehudá, en el verso 10, es que ésta tiene una cláusula, la cual se encuentra en la palabra “עַד” (‘ad), que quiere decir hasta. Por esto, se puede deducir que de Yehudá vendrían los legisladores, los que tendrían la facultad de enseñar la Torá y levantar halajot (maneras de cumplir un mandamiento) para el pueblo. Esto, hasta que viniera el Mashíaj, luego de lo cual a él tendríamos que obedecer.
Ahora bien ¿por qué es tan importante aclarar lo que nos dice nuestra sagrada Torá respecto a este asunto? Hoy en día, en que el benei yisrael, los talmidim de Yahshua está tomando una fuerza que nadie puede ni podrá detener –porque este mover no es de los hombres sino de YAHWEH- Amados, hay que tener cuidado porque muchas enseñanzas erróneas están tomando fuerza dentro del movimiento, lo cual, a mi juicio, se debe al menos por dos razones: el desconocimiento escritural y del idioma hebreo por parte de algunos; y por prestar oído a maestros que nada tienen que ver con las enseñanzas de Yahshúa ni de sus talmidim (discípulos).
Después de la ascensión en gloria de nuestro santo Mashíaj, Yahshúa, el judaísmoque quedo, se dividió en dos grandes bloques: el judaísmo tradicional/rabínico y el judaísmo nazareno, los creyentes en Yahshúa como Mesías de Israel. Por ello, las enseñanzas de la Torá o sus halajot las dictaban los que a traves del mashiaj SE HAN ACERCADO A YAHWEH DE NUEVO. Ahora bien, considerando lo anterior y lo que el rabino Shaul (Pablo) nos advierte acerca de la gran apostasía establecida para los tiempos finales –la cual a nuestro parecer vendrá del propio movimiento mesiánico- se hace indispensable enseñar al pueblo sobre quién está puesta hoy en día la semijá (autoridad) para enseñar la Torá y de dónde deben salir las halajot (maneras de cumplir un mandamiento) para el pueblo mesiánico.
Dos cosas debemos de considerar los creyentes en Yahshúa en estos momentos: si el que vino no es el Mashíaj, entonces lamentablemente hemos desperdiciado todo este tiempo; mas si el que vino es verdaderamente el Ungido, el señalado por el Abba/Padre, Yahshúa, en quién nosotros creemos y que por las Escrituras cumplió con todas las señales, entonces es momento de definir qué doctrina seguiremos, la doctrina rabínica-babilonica (judaísmo tradicional) o la doctrina que nos dejó Yahshúa y sus talmidim.(siguiendo solo la Torah)
Consideremos lo que el Brit Hajadashá (Pacto Renovado - N.T.) tiene para enseñarnos al respecto. En muchas oportunidades los maestros de la Torá vinieron ante Yahshúa preguntando quién le había dado la autoridad para enseñar, a lo cual el Pacto Renovado nos responde que era dada por el Abba/Padre (Yonahan/Juan 5:30, 6:39, 14:24, etc) . Así también, en Marcos 9:7, el Abba/Padre nos dice acerca del Mesías “Este es mi Hijo amado, a él oíd”. Por otro lado, en MattiYah/ Mateo 21:43-45 Yahshúa les dice a los sacerdotes y fariseos que “el reino les será quitado”, mientras que en Silos (mal llamadoLucas) 12:32 nos habla de una manada pequeña a la cual, por voluntad del Abba/Padre, le será dado el reino. Por último, en relación a los misterios de la Torá, en MattiYah/Mateo 13:11, Yahshúa nos dice a quiénes les es dado conocer los misterios del reino, mientras que en Yonahan/Juan 20:21-23, le entrega sus talmidim su semijá (autorización). Las anteriores son sólo por nombrar algunas de las enseñanzas del Brit Hajadashá en relación a este tema.
En fin, como vemos, Yahshúa traspasó la autoridad que había recibido de su Abba/Padre a sus talmidim/discípulos, los cuales se convirtieron en los portadores de sus enseñanzas. Es por ello que en donde reside la base de toda enseñanza nazarena es en el Brit Hajadashá, en las enseñanzas del Mashíaj, primeramente, y luego en todas las enseñanzas de los diferentes escritos. Para nosotros, los creyentes en Yahshúa, el Pacto Renovado es palabra inspirada, divina y que de ninguna forma está en contradicción con el Tanaj (mal llamado Antiguo Testamento’). Por lo mismo, éste tiene mayor autoridad que cualquier otro escrito o comentario rabínico. Si alguna enseñanza está en contra de la Torá en su sentido amplio (Torá, Tanaj y Pacto Renovado), entonces demás está decir que debe ser desechada, aunque esta venga inclusive de la Mishná o del Talmud.
Quiero concluir el comentario, aclarando que no desconocemos ni despreciamos, en ninguna medida, todo lo bueno del judaísmo y la rica tradición hebrea que ha guardado, de la cual ni Yahshúa ni sus talmidim se desconectaron. Muy por el contrario, le dieron más fuerza. Sin desmedro a lo anterior, a la hora de definir cuáles son las enseñanzas o sendas correctas, debido a que la venida de Shiló ya aconteció, éstas corren por cuenta del Mashíaj de Israel, la esperanza de todos los términos de la tierra, nuestro Santo Mélej, Yahshúa.

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